El fútbol femenino argentino llega a los Juegos Panamericanos de Lima. Si bien el equipo estuvo presente en las cuatro ediciones anteriores, este año llega consolidado y motivado. El último año y medio el plantel comenzó a sentar las bases con vistas a futuro. Ya se informó de todo su potencial en la Copa América de Chile, y en el reciente Mundial de Francia se reafirmó todo su carácter y ganas de crecer. En la Argentina, el país del fútbol, ​​la rama femenina pasó muchos años desprotegidos, pero gracias al empuje de las jugadoras.

Esto se reflejó en el Mundial de Francia. Fue su primer gran paso a nivel internacional. Una prueba difícil, pero necesaria. Si bien las chicas no han superado la etapa de grupos (empató con Japón, perdió con Inglaterra y empató de manera agónica con Escocia). El equipo mostró su carácter, el ritmo de cambio y la fuerza de un plantel -y un fútbol femenino- que quiere hacerse escuchar.

Toronto 2015 fue el punto de inflexión en la evolución del fútbol femenino argentino. Luego del último puesto en la cita panamericana, la selección quedó olvidada. Naufraga, sin rumbo. Debió transcurrir 18 meses para que el equipo vuelva a reunirse, un técnico en la conducción y la comunicación en el nuevo camino.

Pasó lo que pasa siempre. Una vez antes se convocó a las jugadoras, se completó el equipo con chicas en su mayoría de Boca y río y fueron un competir ", recordó en la misma manera que uno de los entrenadores de la selección. Así fueron los manejos durante muchos años. Sin embargo, los equipos mayores se mantuvieron en un flote. Siempre se cumple, nunca se invirtió.

La rama femenina está regida por la AFA, al igual que la de los hombres, con la salvedad de que siempre quedó relegada. Ni ropa, ni canchas, ni viajes, ni preparación. Por años fue un equipo improvisado que salía al mundo a ver qué pasaba.

Pero desde hace poco más de un año y medio, que han cambiado los cambios. De a poco. Pasos pequeños, pero fuertes. Por el lado del torneo local, este año pasará a ser semiprofesional, algo por lo que las chicas lucharon, y recién ahora un porcentaje de jugadoras pasará a cobrar un sueldo mínimo. En el marco de la selección, los cambios fueron mayores gracias al empuje, la actitud y la actitud de las jugadoras.

Carlos Borrello asumió la conducción de la planta a mediados de 2017 y elaboró ​​un plan. Sentar las bases con vistas a un futuro y comenzó a trabajar. Hizo hincapié en las divisiones menores, desprotegidas en la Argentina, y en un amplio campo de jugadoras para la niebla de cara a los compromisos internacionales. Las más chicas empezaron a ser convocadas ya tomar contacto con lo que significa ser parte de una selección, el ritmo y la intensidad de entrenamiento.

En tanto, el equipo mayor vivió grandes cambios. Con la llegada de Borrello, en octubre 2017 el equipo jugó su primer partido partido amistoso frente a Uruguay (desde Toronto que no vestían la camiseta). Se escucharon y pasaron a tener su propio vestuario dentro del predio. Se preparó una cancha exclusiva para ellas, y luego una sesión regular de entrenamientos en el predio de la AFA, llegó a la esperada Copa América. Fue en la cita sudamericana que dio el primer golpe.

En su primera presentación oficial, la selección argentina en el tercer puesto, luego en la clasificación en la fase final y ganar en el frente de Colombia y perder con Brasil (campeón) y Chile. Este es el resultado de jugar un lugar en el Mundial de Francia en el repechaje ante Panamá. Unas semanas más tarde, en la condición de local goleó 5-1 en el global a su panameño, y sacó boleto. Ahora llega la segunda etapa, y los Juegos Panamericanos de Lima son la medida necesaria para seguir ganando rodaje internacional. Quieren transformar el cuarto puesto de 2003, el quinto mejoramiento en 2007, y el séptimo y el octavo capítulo de las últimas ediciones. En esta cita debutará con Perú, luego irá con Panamá y finalmente frente a Costa Rica. En esta oportunidad de buscar el salto, reafirmar el hecho en Francia y así trabajar para cosechar los resultados.

Escrito por Olivia Díaz Ugalde en Buenos Aires.

Foto: El delantero de Argentina, Florencia Bonsegundo (C), es felicitada por sus compañeros de equipo después de marcar un gol durante el partido de fútbol del Grupo D de la Copa Mundial Femenina Francia 2019 entre Escocia y Argentina. (Imágenes falsas)

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